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“Mi Primera Renta”: buena intención, pero sin certeza presupuestal ni plan de largo alcance

“Mi Primera Renta”: buena intención, pero sin certeza presupuestal ni plan de largo alcance

El Congreso del Estado de Jalisco presentó la iniciativa “Mi Primera Renta”, una propuesta impulsada por el diputado Omar Enríquez Cervantes Rivera que busca subsidiar hasta el 50 por ciento del costo mensual de vivienda para jóvenes durante sus primeros seis meses de independencia. El anuncio, hecho en rueda de prensa con el respaldo del Instituto Jalisciense de la Vivienda (IJALVI) y las direcciones municipales de Juventud de Guadalajara, Zapopan y Tlajomulco, llega en un momento en que el acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las nuevas generaciones.

La propuesta plantea beneficiar a 8,000 jóvenes con un apoyo mensual de 2,500 pesos durante medio año, lo que representa un esfuerzo simbólico frente al aumento sostenido de los precios de renta en la zona metropolitana. El monto —equivalente al 25 por ciento del salario promedio juvenil— busca ser un incentivo para la autonomía económica, aunque no alcanza a cubrir las rentas promedio que en Guadalajara y Zapopan ya superan los 7,000 pesos mensuales en zonas modestas.

El diputado José Luis Tostado Bastidas calificó la iniciativa como “un paso firme hacia una política pública real”, y reconoció el liderazgo de Cervantes Rivera. Sin embargo, detrás del discurso optimista queda pendiente una pregunta clave: ¿de dónde saldrán los recursos para financiar el programa? Ninguno de los legisladores presentes detalló si el subsidio estaría contemplado en el presupuesto estatal de 2026 ni si se planea reformar el marco normativo de vivienda para garantizar su continuidad.

Durante su intervención, Omar Cervantes Rivera subrayó que el programa busca responder a la “creciente dificultad de acceder a una vivienda digna”. También anunció la creación de un padrón estatal de rentas, que serviría para regular y transparentar el mercado inmobiliario, aunque el mecanismo aún no tiene diseño normativo ni reglas de operación claras.

En el papel, la iniciativa podría sentar las bases de una nueva política habitacional enfocada en juventudes. En la práctica, el riesgo es que se convierta en un programa de relumbrón: sin fondo presupuestal, sin diagnóstico de demanda real y sin articulación con políticas de suelo, transporte o empleo que den coherencia al proyecto de independencia juvenil.

Las diputadas Monserrat Pérez Cisneros y Ana Fernanda Hernández SanMiguel coincidieron en que el programa responde a una necesidad urgente. Pérez apuntó que la falta de vivienda accesible está ligada al déficit de oferta y al encarecimiento del suelo urbano en el Área Metropolitana, mientras que Hernández subrayó el valor de “reducir desigualdades territoriales y sociales” a través del acceso a un techo digno.

No obstante, en el debate legislativo se espera que la viabilidad económica del proyecto sea el punto más cuestionado. En un contexto de restricciones presupuestales y alta demanda social, el Estado deberá definir si asumirá este subsidio como política permanente o si quedará en un experimento limitado a un ciclo fiscal.

El director general del IJALVI, Guillermo Medrano Barba, calificó la iniciativa como “inédita en el país” y reiteró el compromiso del Instituto para colaborar en las reglas de operación y en los censos de beneficiarios. Sin embargo, su discurso fue más institucional que operativo: no se mencionó ningún plan concreto de inversión o construcción habitacional, ni se explicó cómo el Instituto fortalecerá el patrimonio público para sostener el programa.

En suma, “Mi Primera Renta” tiene el potencial de abrir el debate sobre el derecho a la vivienda en Jalisco, pero por ahora se mantiene en el terreno de la intención política más que en el de la ejecución gubernamental. El entusiasmo mostrado por los representantes municipales y legislativos no oculta que el proyecto carece de un diagnóstico demográfico sólido y de un marco financiero estable.

Mientras no se traduzca en políticas estructurales de vivienda, este programa corre el riesgo de ser recordado más como un anuncio de coyuntura que como una verdadera solución al problema habitacional de las juventudes jaliscienses.

Congreso de Jalisco: más plazas, menos vergüenza

Congreso de Jalisco: más plazas, menos vergüenza

Por Daniel Emilio Pacheco

Los diputados de Jalisco antes de irse de vacaciones decidieron engordar la nómina del Poder Legislativo. Y no, no es para atender una urgencia social ni para mejorar la productividad parlamentaria. Es, como suele ocurrir, para abrirle la puerta a más contrataciones… discrecionales.

El acuerdo interno C.A.P.L. -05-LXIV, cocinado el 25 de julio en la Comisión de Administración, les da vía libre para cubrir vacantes por muerte, jubilación, renuncia o retiro voluntario, pero sin pasar por el incómodo trámite de una convocatoria abierta. Un traje a la medida, bajo la figura de “supernumerarios”, ese término que suena técnico, pero que en la práctica significa que el personal entra por recomendación, no por concurso.

La votación de la propuesta presentada por la emecista Esther Monserrat Pérez Cisneros fue mayoritariamente favorable. Solo el coordinador legislativo de Hagamos, Tonatiuh Bravo Padilla, se atrevió a oponerse. Una abstención solitaria de la diputada de Futuro acompañó la resistencia. El resto —MC, Morena, PAN, PRI, PVEM, PT— aplaudió con entusiasmo digno de una boda de compadres.

El chiste se cuenta solo: el Congreso ya tiene 649 plazas de sobra, según el IMCO. Pero en vez de adelgazar la nómina, la engordan sin pudor. Se escudan en que las contrataciones son “necesarias”, cuando todos saben que son necesarias… para los compromisos políticos que cargan como costal.

No hay trampa nueva, solo la misma vieja receta: aprobarlo rápido, disfrazarlo de procedimiento técnico y asegurar que nadie se quede sin su cuota de recomendados.

En resumen, el Legislativo vuelve a demostrar que cuando hay voluntad… para contratar, no hay obstáculo que valga. Y mientras tanto, el ciudadano sigue viendo cómo su dinero se transforma en nómina, en vez de en leyes útiles.