En un nuevo intento por legislar desde la ocurrencia y no desde la solución estructural, el diputado de Morena, Martín Franco Cuevas, propuso un acuerdo legislativo para cerrar los pasos a desnivel en el Área Metropolitana de Guadalajara durante lluvias intensas, con el fin de evitar accidentes por inundaciones. La propuesta —dirigida como exhorto a la Secretaría de Transporte y a los ayuntamientos metropolitanos— plantea impedir el paso a todo vehículo cuando existan encharcamientos, y mantener los accesos bloqueados hasta que se disipe el riesgo.
El legislador justificó su iniciativa señalando que estos túneles han sido escenario de tragedias en años recientes, donde la combinación de lluvias intensas, deficiencias estructurales y acumulación de basura han derivado en niveles de agua de hasta 10 metros. También responsabilizó a la imprudencia de algunos automovilistas por intentar cruzarlos.
Aunque suena razonable en apariencia, la propuesta es una muestra más del cortoplacismo legislativo que caracteriza al Congreso local: en lugar de exigir infraestructura pluvial eficiente, mantenimiento preventivo, drenajes funcionales y campañas serias de cultura vial, Franco Cuevas opta por lo más fácil: ponerle un candado a los túneles y dejar el problema intacto.
El diputado incluso sugirió que la Secretaría de Transporte utilice los reportes del Instituto de Meteorología de la UdeG para decidir en tiempo real los cierres de túneles. La logística y operatividad de semejante medida, sin embargo, no fue detallada: ¿quién cierra?, ¿cuándo?, ¿con qué personal?, ¿y qué pasa con el caos vial que estos cierres pueden provocar?
La medida recuerda a otras propuestas legislativas que solo buscan una nota en los medios sin resolver el fondo del problema. En lugar de presionar por un sistema metropolitano de gestión de aguas pluviales o por el cumplimiento de normas de infraestructura urbana, la estrategia de Franco Cuevas se reduce a una señalética de “cerrado por lluvia”.
Las lluvias son previsibles, pero los acuerdos legislativos como este siguen siendo improvisados. Mientras tanto, los túneles seguirán anegados, los autos varados y la ciudadanía expuesta. Porque si algo ha dejado claro esta iniciativa es que, en el Congreso de Jalisco, hay quienes siguen legislando con paraguas… pero sin plan.




